Una tradición que nos une en la fe Cada 3 de febrero, la Iglesia celebra a San Blas, obispo y mártir, protector de las enfermedades de la garganta y figura muy querida en nuestra tierra. En Astorga, desde hace generaciones, los fieles acuden a la Catedral para besar su reliquia y pedir su intercesión. Es …

San Blas: una tradición que nos une en la fe

Una tradición que nos une en la fe

San Blas: una tradición que nos une en la fe

Cada 3 de febrero, la Iglesia celebra a San Blas, obispo y mártir, protector de las enfermedades de la garganta y figura muy querida en nuestra tierra. En Astorga, desde hace generaciones, los fieles acuden a la Catedral para besar su reliquia y pedir su intercesión. Es una costumbre arraigada, transmitida de padres a hijos, que forma parte de nuestra identidad espiritual y cultural.

Tradiciones que se mantienen vivas

San Blas: una tradición que nos une en la fe

Este año, en la residencia San Francisco de Asís, hemos querido mantener viva esa tradición de una manera cercana y adaptada a nuestra realidad cotidiana. Tras conversar con D. Vicente, sacerdote que nos acompaña cada día con su entrega y su palabra, surgió la hermosa idea de celebrar una pequeña bendición en honor a San Blas. En lugar de desplazarnos hasta la Catedral, se bendecirán unas pastas que después se repartirán entre residentes, hermanas y trabajadores, como signo de protección, cariño y unidad. Con este gesto sencillo, buscamos que nadie pierda el contacto con sus raíces ni con las devociones que han marcado la vida de tantas familias. La residencia se convierte así en un espacio donde la fe se vive con naturalidad, donde las costumbres se cuidan y se fortalecen para que puedan transmitirse a las generaciones futuras. Porque el trabajo, las responsabilidades o las circunstancias personales no deberían alejarnos de Dios, sino impulsarnos a encontrarlo en lo cotidiano.

San Blas: una tradición que nos une en la fe

Queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a D. Vicente, siempre dispuesto, siempre cercano, siempre aportando ideas que enriquecen nuestra vida espiritual. Su presencia es un regalo para todos.

Y al publicar este artículo el 11 de febrero, día en que la iglesia celebra “ La Jornada Mundial del Enfermo” que este año tiene como lema “La compasión del samaritano” elegido por el Papa León XIV y coincidiendo con la celebración de Nuestra Señora de Lourdes, ponemos también bajo su amparo a toda la comunidad. Que la Virgen, salud de los enfermos, nos acompañe y nos fortalezca en el camino de la fe, igual que San Blas intercede por nosotros con su protección.

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