Aprendemos, transformamos y dejamos huella en Misión Compartida Del 9 al 12 de octubre de 2026, la Congregación de Franciscanas de Nuestra Señora del Buen Consejo celebró su Asamblea General en Astorga, en el marco de la finalización del primer trienio del sexenio de nuestra Superiora General, Madre Ángeles Martínez Rodríguez. Fueron unos días de …

Asamblea General en Astorga

Aprendemos, transformamos y dejamos huella en Misión Compartida

Del 9 al 12 de octubre de 2026, la Congregación de Franciscanas de Nuestra Señora del Buen Consejo celebró su Asamblea General en Astorga, en el marco de la finalización del primer trienio del sexenio de nuestra Superiora General, Madre Ángeles Martínez Rodríguez.

Fueron unos días de encuentro, escucha y reflexión para hacer balance del camino recorrido y mirar hacia el futuro. Una asamblea que contó con una novedad especialmente significativa: por primera vez en la historia de la Congregación, participaron laicos pertenecientes al Equipo de Titularidad, como expresión de la Misión Compartida que religiosas y laicos construimos juntos.

Una Misión Compartida que sigue creciendo

La participación de los laicos permitió compartir con las hermanas el trabajo desarrollado desde la constitución del Equipo de Titularidad, hace ya tres años. También fue una oportunidad para acercar la realidad actual de nuestros centros y presentar las líneas de trabajo que orientan los próximos pasos.

Más allá de exponer proyectos y actuaciones, este encuentro puso de manifiesto la importancia de sumar vocaciones, experiencias y capacidades al servicio de una misma misión. La alegría y la motivación que nos transmitieron las hermanas reforzaron el sentido de este camino compartido y nos animaron a seguir avanzando con responsabilidad e ilusión.

«Aprende, transforma y deja huella»: del balance al horizonte de 2029

La intervención del Equipo de Titularidad se articuló en torno al lema «Aprende, transforma y deja huella». Un hilo conductor que nos ayudó a explicar, de forma dinámica y sencilla, nuestro recorrido desde 2023 y la proyección hacia 2029.

Asamblea General en Astorga

Aprende: conocer la realidad para comenzar a caminar

En 2023 iniciamos una etapa de aprendizaje. Necesitábamos conocer en profundidad la situación de cada centro, escuchar a sus equipos e identificar necesidades, fortalezas y retos.

Ese diagnóstico inicial fue la base para establecer prioridades y comenzar a construir una forma de trabajar juntos, respetando la realidad de cada misión y fortaleciendo los vínculos entre todas ellas.

Transforma: avanzar desde lo aprendido

A lo largo de estos tres años hemos impulsado una transformación que continúa en marcha. Durante la exposición compartimos los avances realizados, hicimos balance de la situación actual y presentamos los asuntos pendientes en los que estamos trabajando.

La asamblea nos permitió detenernos para reconocer lo conseguido y reflexionar sobre aquello que necesita continuidad, acompañamiento y nuevos esfuerzos.

Deja huella: decidir qué queremos construir hasta 2029

En 2026, la mirada se dirige también hacia los próximos tres años: ¿qué huella queremos dejar cuando lleguemos a 2029?

Esta pregunta nos invita a orientar nuestras decisiones hacia una misión con continuidad, capaz de cuidar a las personas, fortalecer nuestros centros y mantener vivo el carisma de las Franciscanas de Nuestra Señora del Buen Consejo.

Astorga reconoce 130 años de presencia y servicio

Como colofón a estos días, acudimos al Ayuntamiento de Astorga, la ciudad en la que nació nuestra Congregación hace 130 años y que ha acogido esta Asamblea General.

Durante la visita, el alcalde entregó a nuestra Superiora General una placa conmemorativa del 130.º aniversario, como reconocimiento de la ciudad a las hermanas y a la labor que desarrollan en el municipio, especialmente en el cuidado de las personas mayores.

Un gesto que recibimos con gratitud y que nos recuerda el valor de una presencia cercana, constante y comprometida con las personas.

Regresamos de Astorga con agradecimiento por lo vivido y con ilusión renovada para seguir aprendiendo, transformando y dejando huella, religiosas y laicos, en Misión Compartida.