El verano ha sido una época especialmente bonita y enriquecedora en la Residencia San Miguel de Arévalo.

Verano en San Miguel

Meses de momentos llenos de alegría, convivencia, creatividad y emoción

El verano ha sido una época especialmente bonita y enriquecedora en la Residencia San Miguel de Arévalo. Durante estos meses hemos compartido momentos llenos de alegría, convivencia, creatividad y emoción, disfrutando de actividades que han permitido a nuestros residentes seguir participando activamente, aprender cosas nuevas y fortalecer sus capacidades. A continuación, queremos compartir con todos vosotros algunos de los momentos y actividades más destacados que han hecho de este verano una experiencia verdaderamente especial.

Junio: formación, actualidad y participación activa en nuestra residencia

En la Residencia San Miguel Arcángel seguimos trabajando para ofrecer una atención cada vez más humana y cercana, al tiempo que fomentamos la participación y el interés de nuestros residentes por la actualidad. Durante este mes de junio hemos vivido momentos muy especiales que queremos compartir con todos vosotros.

1. Apostando por la formación y la humanización del cuidado

Durante este mes de junio, el personal de nuestros Centros, ha participado en diversas acciones formativas orientadas a reforzar la calidad humana y profesional de los cuidados que ofrecemos.

Por un lado, todo el personal técnico de los tres centros socio-sanitarios de la Congregación de Franciscanas ha realizado el curso online “Liderar con Humanidad. Claves para promover el buen trato en los centros socio-sanitarios”, una formación centrada en fortalecer una cultura del cuidado basada en el respeto, la dignidad y el buen trato hacia las personas mayores.

Además, nuestra residencia ha sido la primera en acoger de forma presencial el curso “Cuidar con sentido. Humanización, Vocación y trabajo en equipo en los centros socio-sanitarios”. Para facilitar la asistencia de todos los profesionales, la formación se desarrolló en dos sesiones, una de mañana y otra de tarde.

Durante estas jornadas se abordaron aspectos fundamentales como la humanización de la asistencia, la dignidad de la persona mayor como eje del cuidado, la importancia del buen trato y de la personalización de la atención, así como la detección de situaciones de deshumanización y las estrategias para revertirlas.

También se reflexionó sobre el cuidado como vocación y servicio, destacando valores esenciales como el respeto, la ternura, la responsabilidad y la presencia. Asimismo, se trabajó la importancia del trabajo en equipo, la comunicación efectiva y la coordinación interdisciplinar para ofrecer una atención integral y de calidad.

Por último, se dedicó un espacio al autocuidado de los profesionales, abordando el desgaste emocional, los riesgos asociados al burnout y diversas estrategias para cuidar el bienestar físico, emocional y espiritual de quienes dedican su vida al cuidado de los demás.

2. Siguiendo de cerca el Viaje Apostólico del Papa León XIV a España

Verano en San Miguel

Del 6 al 12 de junio hemos acompañado con gran interés el Viaje Apostólico de Su Santidad el Papa León XIV a España, bajo el lema “Alza la mirada”.

Gracias a la hoja de ruta elaborada por las Hermanas, cada día hemos compartido con nuestros residentes las actividades previstas en la agenda del Santo Padre. A través de lecturas diarias, los residentes han podido conocer de primera mano los encuentros, celebraciones y mensajes que han marcado esta importante visita.

Además, el seguimiento televisivo y las tertulias posteriores han sido una constante en nuestra residencia. Estos espacios de diálogo han permitido comentar la actualidad, intercambiar opiniones y reflexionar juntos sobre los mensajes transmitidos durante el viaje apostólico, convirtiendo esta experiencia en una oportunidad de encuentro y participación para todos.

3. “La Bombilla Encendida”: una revista que da voz a nuestros residentes

Cada tres meses publicamos en nuestra residencia la revista “La Bombilla Encendida”, un proyecto muy especial que se ha convertido en un espacio de expresión, creatividad y participación para nuestros residentes.

A través de sus páginas, los usuarios pueden compartir recuerdos, experiencias de vida, reflexiones y opiniones sobre temas de actualidad, manteniendo viva su capacidad de comunicar, aportar y seguir formando parte activa de la sociedad.

La revista se distribuye tanto en formato digital como en papel, facilitando así su difusión entre familiares, profesionales y todas aquellas personas interesadas en conocer las historias y pensamientos de quienes forman nuestra gran familia.

Este proyecto contribuye además a trabajar la reminiscencia, una herramienta fundamental para favorecer el bienestar emocional, reforzar la identidad personal y mantener vivos los recuerdos que forman parte de la historia de cada residente. Conocer de dónde venimos nos ayuda a comprender mejor quiénes somos y a valorar la riqueza de las experiencias acumuladas a lo largo de la vida.

Os dejamos el enlace y código QR a nuestro último número por si queréis conocernos un poco más.

Verano en San Miguel

Julio. Verano envuelto en emociones y comunidad

La Residencia de San Miguel de Arévalo ha vivido un mes verdaderamente especial, marcado por las Ferias y Fiestas del pueblo y por un ambiente profundamente terapéutico, emocional y comunitario. Estos días no solo llenan de color las calles de Arévalo: también fortalecen vínculos, despiertan recuerdos y generan bienestar entre nuestros residentes, que sienten estas celebraciones como parte esencial de su identidad y de su historia.

 Un comienzo mágico: cine de verano con palomitas

Verano en San Miguel

Las actividades festivas arrancaron con una tarde muy especial en el salón de la Residencia: nuestro propio cine de verano, acompañado de palomitas recién hechas. Mientras el aroma del maíz calentito llenaba la sala, nuestros residentes disfrutaron de una película muy querida de su época: “La ciudad no es para mí”, del inolvidable Paco Martínez Soria. Fue una tarde cargada de sonrisas, comentarios, recuerdos y ese ambiente cálido que solo se consigue cuando una actividad conecta directamente con la memoria emocional de quienes la viven.

 Arévalo en fiestas: tradición, emoción y comunidad

La temporada de Ferias en Arévalo es especialmente sonada, pues se celebran numerosos actos en honor a San Victorino, patrón de la localidad. En la Residencia, estas fechas se viven con intensidad y cariño, porque forman parte de la cultura que nuestros mayores han transmitido durante generaciones.

Entre las actividades más destacadas:

  • Misa en honor a San Victorino — Un momento de recogimiento y tradición que nuestros residentes esperan cada año.
  • Comidas especiales — Menús festivos preparados con dedicación para celebrar los días señalados.
  • Visita de los cabezudos — La corporación municipal y los personajes tradicionales del pueblo llenaron de alegría nuestro patio, provocando risas y emoción entre los residentes.
  • Ambiente festivo en las verbenas — Como las verbenas se celebran muy cerca, muchos residentes pudieron disfrutar de la música y el ambiente desde la fachada de la Residencia, sintiéndose parte activa de la celebración.

Un impacto terapéutico y emocional

Estas fiestas no son solo entretenimiento: tienen un valor terapéutico muy significativo. Las actividades festivas:

  • estimulan la memoria,
  • fortalecen la identidad personal y colectiva,
  • fomentan la socialización,
  • generan bienestar emocional,
  • y conectan a los residentes con su historia y su pueblo.

Ver a Arévalo tan animado, escuchar la música de las verbenas, recibir visitas y participar en tradiciones que han vivido toda la vida les hace sentirse presentes, valorados y parte esencial de la comunidad.

Un mes para recordar

Para la Residencia de San Miguel de Arévalo, este mes ha sido un recordatorio del valor festivo, cultural y emocional de nuestra localidad. Las Ferias y Fiestas no solo llenan de vida las calles: también llenan de vida nuestros corazones.

Agosto, un mes lleno de creatividad, arte y sabor en la Residencia San Miguel de Arévalo

El mes de agosto ha estado marcado por la creatividad, la expresión artística y los buenos momentos compartidos en la Residencia San Miguel de Arévalo. Nuestros residentes han participado en diversas actividades diseñadas para fomentar su bienestar, potenciar sus capacidades y disfrutar de experiencias enriquecedoras. Entre ellas, han destacado los talleres de manualidades, creatividad y cocina, que han combinado aprendizaje, entretenimiento y estimulación integral.

Un mes muy artístico: jabones artesanales

Verano en San Miguel

Dentro de nuestro taller de manualidades y creatividad, hemos desarrollado un taller específico de elaboración de jabones artesanales que ha despertado un gran interés entre los participantes. Para su creación hemos utilizado distintos colorantes, aromas y moldes, permitiendo que cada residente diseñara y personalizara sus propios jabones. El resultado ha sido una colección de jabones maravillosos, únicos y llenos de color, reflejo de la imaginación y creatividad de cada persona.

Esta actividad ha permitido trabajar numerosas habilidades cognitivas y funcionales. Durante el proceso, los residentes han ejercitado la atención y la concentración al seguir los distintos pasos de elaboración; la memoria, al recordar indicaciones y secuencias; y la planificación y organización, necesarias para combinar materiales, colores y aromas. Además, la manipulación de los elementos ha favorecido la motricidad fina, la coordinación óculo-manual y la destreza manual, aspectos fundamentales para mantener la autonomía en las actividades de la vida diaria. A nivel emocional, el taller ha fomentado la autoestima, la satisfacción personal y la expresión creativa.

Pintura en piedra

Verano en San Miguel

Por otra parte, también hemos realizado talleres de pintura en piedra, una actividad artística en la que cada usuario ha decorado distintas piedras siguiendo su propio estilo y creatividad. Cada una de las obras ha sido diferente, mostrando la personalidad, gustos e inspiración de quien la ha realizado. Los resultados han sido realmente fantásticos y han llenado de color y originalidad nuestro espacio.

La pintura en piedra constituye una valiosa herramienta de estimulación cognitiva, ya que favorece la atención sostenida, la creatividad, la percepción visual y la capacidad de toma de decisiones. Asimismo, contribuye al desarrollo de la coordinación manual y la precisión de movimientos, al requerir control en el manejo de pinceles y materiales. Desde el punto de vista emocional y social, estas actividades promueven la expresión de sentimientos, la comunicación entre compañeros y el sentimiento de logro al contemplar la obra terminada.

Un toque refrescante en nuestro taller de cocina: sorbete de limón

Además de las actividades artísticas, durante el mes de agosto también hemos dejado espacio para elaborar recetas frescas y deliciosas en nuestro taller de cocina. En esta ocasión, nuestros residentes prepararon un rico sorbete de limón que se convirtió en todo un éxito gracias a su sabor refrescante y a la ilusión con la que fue elaborado.

Verano en San Miguel

El taller de cocina es una actividad muy completa que permite trabajar múltiples capacidades. Durante la preparación del sorbete, los participantes ejercitaron habilidades cognitivas como la atención, la memoria, el seguimiento de instrucciones y las funciones ejecutivas relacionadas con la planificación y secuenciación de tareas. Asimismo, se potenciaron habilidades matemáticas básicas mediante la medición de cantidades y proporciones.

Desde el punto de vista funcional, la actividad favoreció la coordinación óculo-manual, la motricidad fina y la destreza en la manipulación de utensilios e ingredientes. Además, cocinar en grupo fomenta la colaboración, la comunicación y la participación social, reforzando los vínculos entre los residentes y generando un ambiente de convivencia muy positivo.

Aprender, crear y disfrutar juntos

Todas estas actividades forman parte de nuestro compromiso con el envejecimiento activo y el bienestar integral de las personas mayores. A través del arte, la creatividad y la cocina, nuestros residentes no solo disfrutan de momentos agradables y significativos, sino que también mantienen y potencian capacidades cognitivas, funcionales, emocionales y sociales que contribuyen a una mejor calidad de vida.

Sin duda, agosto ha sido un mes especialmente creativo y artístico en la Residencia San Miguel de Arévalo, dejándonos grandes momentos, preciosas creaciones y el dulce recuerdo de compartir experiencias que nos enriquecen a todos.