Una jornada de tradición, fe, comunidad y sentimiento de pertenencia El Colegio Buen Consejo La Laguna celebró el Día de Canarias con un entrañable paseo romero que reunió a alumnado, familias, profesorado y amigos en torno a nuestras tradiciones, nuestra fe y el profundo sentimiento de pertenencia a la tierra canaria. La jornada comenzó con …
Una jornada de tradición, fe, comunidad y sentimiento de pertenencia
El Colegio Buen Consejo La Laguna celebró el Día de Canarias con un entrañable paseo romero que reunió a alumnado, familias, profesorado y amigos en torno a nuestras tradiciones, nuestra fe y el profundo sentimiento de pertenencia a la tierra canaria.
La jornada comenzó con un momento especialmente significativo: la bendición realizada por D. Jesús “Agüín”, párroco de la Iglesia de La Concepción y capellán del Colegio, antes de iniciar el paseo. Este gesto dio sentido y profundidad a una celebración que une la tradición cultural canaria con la vivencia religiosa y comunitaria de nuestro centro.
La actividad fue una oportunidad para poner en valor la riqueza cultural y religiosa de nuestras islas, acercando al alumnado a costumbres que forman parte de nuestra identidad y que siguen vivas gracias a la participación de la comunidad. En esta ocasión, quisimos rendir un especial homenaje a los tradicionales Corazones de Tejina, una expresión cultural del municipio vecino que, desde hace muchísimos años, se presenta como ofrenda vinculada al agradecimiento por las cosechas. Inspirados por esta tradición, nuestro alumnado elaboró sus propios corazones utilizando materiales reciclados, uniendo así patrimonio, creatividad y cuidado del medioambiente.
Paseo romero hasta la Ermita de San Diego.
El paseo partió desde el colegio en ambiente de romería, acompañando en procesión a nuestro patrón, San Francisco, hasta la ermita de San Diego. Allí tuvo lugar un emotivo encuentro con el santo anfitrión, en un gesto cargado de simbolismo, respeto y tradición. Durante la celebración, se rindieron loas a San Francisco, a San Diego y a San Bartolomé, patrón de Tejina, reforzando el vínculo entre la cultura popular, la religiosidad y la memoria colectiva de nuestro entorno.
La música y el baile folklórico canario también estuvieron muy presentes gracias a la participación de familiares y amigos, que llenaron el recorrido de alegría, ritmo y color. Su implicación hizo posible que el alumnado viviera de cerca la fuerza de nuestras tradiciones y comprendiera que la cultura se transmite, sobre todo, compartiéndola.
Fue una jornada entrañable, llena de emoción, convivencia y sentido comunitario. Una celebración que nos recordó la importancia de cuidar nuestras raíces, valorar nuestras costumbres y seguir construyendo colegio desde la familia, la tradición, la fe y el encuentro.





















