Así se celebra la vida y nuestra fé en Semana Santa en la Residencia San Miguel Arcángel El pasado martes 24 de marzo vivimos una tarde de esas divertidas y que siempre nos dejan recuerdos bonitos. Cada tres meses, en la Residencia San Miguel Arcángel celebramos los cumpleaños de nuestros residentes. En esta ocasión, tocaba …

Noventeros al poder

Así se celebra la vida y nuestra fé en Semana Santa en la Residencia San Miguel Arcángel

El pasado martes 24 de marzo vivimos una tarde de esas divertidas y que siempre nos dejan recuerdos bonitos.

Cada tres meses, en la Residencia San Miguel Arcángel celebramos los cumpleaños de nuestros residentes. En esta ocasión, tocaba los nacidos en enero, febrero y marzo, y lo hicimos como mejor sabemos: con una buena merienda, muchas risas y un micrófono que sacó a relucir historias dignas de un libro.

La fiesta comenzó con una merienda especial que hizo las delicias de todos. Después, uno a uno, nuestros protagonistas se acercaron al micrófono para compartir alguna anécdota de su vida: dónde nacieron, a qué se dedicaban, recuerdos de juventud… Hubo quien habló con la serenidad de quien ha vivido mucho, quien lo hizo con picardía, y quien directamente se animó a cantar, demostrando que el arte no entiende de edades.

Cada cumpleañero recibió su corona, cargada no solo de años, sino de experiencias, aprendizajes y momentos que los convierten en auténticos tesoros vivientes. Entre ellos destacaban nuestros “noventeros”, que se acercan a los 98 años con una energía que ya quisieran muchos veinteañeros. Si la vitalidad fuese contagiosa, aquí tendríamos una epidemia.

Noventeros al poder

Celebrar juntos: un regalo que une

Más allá de la fiesta, esta actividad tiene un valor profundo. Celebrar los cumpleaños juntos nos recuerda que aquí no solo convivimos: formamos una gran familia. Cada gesto, cada palabra compartida y cada risa en común fortalece los vínculos entre nuestros residentes, creando un ambiente cálido y humano que es esencial para su bienestar emocional.

Cuidar estos detalles no es un simple entretenimiento; es una forma de acompañar, de reconocer la historia de cada persona y de recordarles que su vida importa, que su presencia suma y que seguimos celebrando con ellos cada capítulo que escriben.

En la Residencia San Miguel Arcángel creemos firmemente en la importancia de estos momentos. Porque celebrar es agradecer, es unir, es mirar a los ojos y decir: “Qué suerte tenerte aquí”.

Y así, entre coronas, canciones improvisadas y recuerdos compartidos, despedimos una tarde que nos dejó el corazón lleno. Ya estamos deseando que llegue la próxima celebración.

Semana Santa en San Miguel: fe compartida, manualidades y sabores tradicionales

Noventeros al poder

Un año más, la Semana Santa se ha vivido con especial recogimiento y emoción en la Residencia de Ancianos San Miguel de Arévalo. Nuestros residentes han participado activamente en estas fechas tan significativas, demostrando que el fervor y la tradición siguen muy presentes, tal y como viene ocurriendo año tras año. Han sido días llenos de recuerdos, sentimientos compartidos y momentos de convivencia que refuerzan nuestros valores.

Noventeros al poder

Durante el taller de manualidades, los residentes elaboraron con mucha ilusión un bonito paso de Semana Santa realizado con materiales básicos como el cartón. En él podían apreciarse con detalle los capuchones y el propio paso, cuidando cada elemento con esmero. El resultado fue precioso y lleno de simbolismo. A través de esta actividad no solo seguimos alimentando la fe y las tradiciones, sino que también trabajamos y entrenamos sus habilidades manuales y cognitivas de una forma amena y significativa.

Y como no podía faltar en nuestra Semana Santa, también hubo tiempo para disfrutar de la gastronomía típica. Nuestros residentes degustaron unas deliciosas torrijas y limonada caseras, elaboradas con mucho cariño por nuestro personal de cocina, que una vez más consiguió sorprendernos. Pequeños grandes detalles que hacen de estos días una experiencia aún más especial para todos.